9 razones por las cuales no tengo redes sociales ni Whatsapp

En definitiva, creo que las redes sociales tienen un efecto más negativo que positivo desde el punto de vista de la afectación de un individuo. Por supuesto, estas se han convertido en una mina de oro para anunciantes y personas dedicadas al marketing en línea, pero eso es otra cosa. Para la mente, el alma e incluso el cuerpo de una persona, creo que conviene más no tenerlas. Estas son 9 razones por las que ya no tengo redes sociales (ni siquiera Whatsapp), exceptuando Linkedin que es una red dedicada a asuntos profesionales:

Razón #1.  Las redes sociales y Whatsapp son realmente adictivas. En consecuencia, se llega a perder demasiado tiempo en ellas. Y el tiempo  es uno de nuestros más preciosos recursos en esta vida.

Razón #2. Las redes sociales y Whatsapp catalizan las emociones y sus cambios bruscos. Es muy fácil perder la objetividad. Además es difícil luchar con el constante impulso de estarnos comparando con los demás.

Razón #3. Se esparcen todo tipo de falsedades. Y no sólo noticias.

Razón #4. Somos el producto que la redes sociales y Whatsapp mercadean pero no recibimos ni un centavo a cambio.

Razón #5. Criminales de todo tipo acechan en las redes sociales incluyendo ladrones de identidad, pervertidos y estafadores.

Razón #6. Es fácil ser avergonzado en público por un tercero. Y eso incluye los familiares, por supuesto.

Razón #7.  Es fácil ser víctima de envidias.  A veces insignificantes, pero otras no tanto. No es raro ser objetivo de comentarios o reacciones negativas bastante intensas.

Razón #8. Hay un campo de batalla político lleno de odio entre los llamados “progresistas” y los que se consideran “de derecha”. Situarse como alguien neutral o “de centro” no ayuda. Uno igual es objetivo de ataques de un lado y otro.

Razón #9. Odio las cadenas que la gente tontamente comparte. Frecuentemente son simple SPAM de una sarta de estupideces o chistes idiotas. Contenido subnormal para subnormales.

Y un bonus: Las redes sociales y Whatsapp son fuente constante de inquietud y ansiedad. Y el verdadero origen de la  felicidad en esta vida es la tranquilidad y la paz mental. Esa razón en realidad está por encima de cualquier otra.