Detesto a los socialistas

¿Dónde están los miles de estadounidenses que arriesgan su vida tirándose al mar en improvisadas balsas para llegar al paraíso socialista de Cuba? ¿Cómo piensa detener Nicolás Maduro el éxodo de colombianos y brasileños en las fronteras que entran a diario para irse a residenciar en el paraíso socialista de Venezuela con la suprema felicidad que caracteriza al país gobernado por Maduro? ¿Y qué hará Putín con la crisis humanitaria provocada por alemanes, franceses, italianos e ingleses queriendo entrar desesperados para vivir en la gran madre Rusia?

Son preguntas sin respuestas porque sencillamente hablan de situaciones irreales. Nadie cuerdo que viva en un país con una democracia respetable y un buen grado de libertades civiles quiere irse a vivir a esos paraísos socialistas que en realidad son Estados fallidos.

Por otro lado, es extraño que la muchedumbre que apoya a los socialistas en los países capitalistas no se les pase por la mente nunca ir a vivir a esos Estados fallidos. Lo lógico sería que si les gusta tanto ese modelo, deberían irse a vivir a Cuba, o a Venezuela, o a Nicaragua o incluso a la Bolivia de Evo. Pero no, se quedan a sufrir en el capitalismo, criticando todo desde sus teléfonos Android o iPhones, productos creados por empresas del maldito imperio capitalista al que detestan. O a través de Facebook, otro producto capitalista.

Qué raro que no les guste usar redes sociales rusas o chinas.

¡Detesto a esa gentuza socialista!