El nuevo mundo laboral

La gente se resiste al cambio impuesto por la era de la información en contraparte con lo heredado de la era industrial. Es natural que eso pase porque la era industrial aún tiene demasiada inercia en estos días. Pero el mundo laboral ya no es lo que solía ser.

Los más jóvenes parecen entenderlo mejor. Los viejos frecuentemente sufren al sentir las consecuencias de la “inestabilidad” laboral o cuando pasa el tiempo y no pueden conseguir un trabajo acorde con sus necesidades. Pero es básicamente que viven en el pasado. Pretender que hoy en día nuestra vida se resuelva al vaivén de una corporación o empresa que nos acogerá durante casi toda la vida para finalmente salir pensionados y “disfrutar” nuestros últimos años en este mundo al lado de los nietos, es ya una fantasía basada en circunstancias que eran posibles en el pasado pero que ahora son cada vez más improbables.

Ser empleado, a pesar de que sigue siendo aceptado como la forma más típica de ganarse la vida, es actualmente una condición realmente inestable debido al vertiginoso cambio introducido por las nuevas tecnologías. Ya algunos analistas han hecho énfasis en una supuesta crisis laboral que se presentará en un futuro cada vez más cercano debido al reemplazo de puestos de trabajo operados por humanos para que sean operados por máquinas o automáticamente mediante software con cierto nivel de inteligencia.

Pero no es el apocalipsis.

Tal vez el mundo si vaya a una distopía, pero no se va a acabar. Lo que es importante es adaptarse a esta nueva era donde cada ser humano deberá encontrar la mejor manera de aportar a la productividad o generación de capital para poderse ganar la vida. La manera antigua de ganársela en turnos rotativos en grandes fábricas o en oficinas que funcionan de lunes a viernes de 9 a 5 está cada vez más obsoleta.

La mano de obra poco calificada quedará cada vez más relegada a labores menores y mal pagadas (y eso es una gran preocupación particularmente en los lugares donde se invierte poco en educación de calidad), pero la gente que se preocupe por insertarse en la nueva economía donde incluso las monedas sólo existen en forma de bytes (criptomonedas) mediante aportes de conocimiento, entendiendo que su cerebro es su principal activo para trabajar y recibir su compensación, en realidad tendrán muchas más oportunidades de ser productivos y ganar dinero.

El mundo laboral de oficinas y fábricas con horarios que esclavizan a la gente con el fin de que sean productivos se está despidiendo. La inestabilidad laboral es sólo un síntoma de ese fenómeno, y la gente que tenga la esperanza de que retornen los días donde se tenía un empleo estable muchos años, es gente que no está viendo el bosque completo y se ha quedado idealizando el árbol del pasado.

Cada uno de nosotros tiene la oportunidad ahora de ser, en si mismo, su propia empresa donde el cerebro es el director general. Incluso ahora existe el branding personal. Las oportunidades para trabajar con nuestro propio ritmo, horarios y metodologías nunca habían sido tan abundantes. Los negocios digitales nos tienen innumerables formas de ganar dinero, pero se necesita también creatividad, ingenio, estudio, inteligencia y, muy importante, medición para obtener objetivos. Estas oportunidades no son tan sencillas de explotar para los perezosos o los que creen que adquiriendo conocimiento básico sobre las tecnologías de la información sabrán ya todo lo que necesitan.

Vivimos en una era saturada de información y los que usen sus habilidades cognoscitivas para filtrar ese maremágnum de información y presentarle a la gente lo que realmente necesita o está buscando, serán ganadores de la nueva era. Y ganadores con un gran apalancamiento: Redes que nunca duermen, que no tienen horarios, que son incasables y que nos permiten ser productivos o generar riqueza aún mientras estamos durmiendo o disfrutando de un día de playa en familia.

La pensión ya no será un problema para los que aprovechen adecuadamente las nuevas herramientas digitales.