¿Está muriendo el diseño / desarrollo web?

La semana pasada sorpresivamente me enteré de que 4 personas del staff de la empresa para la que trabajo dejarían de trabajar allí debido a causas financieras. Desconozco si esto fue una decisión abrupta o si esas personas ya sabían con suficiente antelación lo que iba a pasar. Conjeturando, diría que a 2 de esas personas si les avisaron y a las otras 2 no. Eso me ha hecho preguntarme sobre el futuro del campo al que se dedica la empresa: El diseño y desarrollo de sitios web y aplicaciones móviles.

Al buscar en Internet sobre el tema, se puede encontrar una buena cantidad de artículos que intentan dar luces sobre esta cuestión. Los más pesimistas argumentan que el diseño y el desarrollo web son carreras en declive debido al avance lento pero sostenido de las plataformas online que permiten crear un website (e incluso un app móvil) sin necesidad de digitar código, con una combinación de herramientas de arrastrar y soltar, temas prediseñados con plantillas configurables y módulos con componentes funcionales listos para ser usados.

Al mismo tiempo, y en contradicción a lo que se argumenta en esos artículos, algunos gobiernos del mundo están invirtiendo cada vez más dinero en programas educativos que permitan despertar el interés en los niños por la programación de software desde temprana edad.

Por supuesto, tengo mis propias opiniones sobre este tema que me involucra personalmente ya que es el campo en el que trabajo desde hace ya muchos años.

La empresa en la que estoy trabajando tiene su sede localizada en Estados Unidos, pero el equipo está distribuido en varios países del mundo. Aunque no tengo conocimiento de alto nivel de su situación financiera, intuyo que el principal problema es no haber mantenido los costos fijos bajos, probablemente porque se tenían unas expectativas de negocio mucho más altas de lo que fueron en realidad (negocios que no se decidieron, competidores con cotizaciones más bajas, falta de decisión de los potenciales clientes, etc.). Posiblemente también haya una afectación por la lenta consecución de nuevos negocios o clientes.

De todas maneras creo que hay un problema estructural para empresas de este campo en países desarrollados: La competencia en costos cuando un potencial cliente considera manejar su propio proyecto contratando a un desarrollador de otras regiones del mundo como India, China, Europa oriental o Latinoamérica. Y es que la diferencia es abismal entre uno de estos desarrolladores y las empresas locales del país desarrollado debido al elevado diferencial en el costo de la mano de obra. Por supuesto, manejar su propio proyecto tiene un riesgo implícito alto especialmente si el potencial cliente tiene muy poco o nulo conocimiento técnico y aparte de eso no tiene experiencia en el área de gestión de proyectos (sin mencionar tareas de promoción y mercadeo que generalmente tienen poco que ver con el desarrollador aunque no necesariamente). El proyecto se puede convertir en una pesadilla y el producto final puede ser sencillamente un desperdicio de tiempo y dinero en algo que casi nadie usará.

Ahora bien, si el proyecto es pequeño o incluso mediano, posiblemente las cosas pueden llegar a funcionar si el cliente potencial se decide por contratar un desarrollador freelance de otro país en vez de una empresa local.

Creo que la solución es que empresas de desarrollo web en países desarrollados dejen de perder tanto tiempo en proyectos pequeños que al final se terminan convirtiendo en mucho ruido y pocas o nulas ganancias debido al tiempo invertido que muchas veces sobrepasa el estimado. No hay forma de competir con desarrolladores que cobran US$8 la hora  en otros países, o con herramientas online que le facilitan a cualquier persona crear sus aplicaciones por un costo ridículo. No tiene sentido esa competencia.

En mi opinión el diseño web vive tiempos de incertidumbre pero no así el desarrollo web. Diseño y desarrollo son dos cosas relacionadas pero diferentes. Con la gran cantidad de recursos, bancos de imágenes y programas de diseño disponibles para el público en general, creo que los diseñadores web están viendo una merma importante en la demanda de su trabajo. Pero el desarrollo web, por otra parte, no está muriendo. Al contrario, está evolucionando y transformándose para abarcar un espacio más amplio.

Los desarrolladores web ahora tienen la oportunidad de usar las mismas destrezas que ya conocen para crear aplicaciones móviles mediante plataformas como React-Native o Ionic. Y la web 3.0 apenas está en sus fases iniciales con conexiones entre Internet   y tecnologías emergentes de inteligencia artificial, machine learning, blockchain y la IOT (Internet de las cosas), donde la línea entre el ciberespacio y el mundo material es cada vez más difusa.

Al fin y al cabo los desarrolladores web son programadores de software, aunque por alguna extraña razón hay quienes piensan que no lo son, o que son una especie de programadores de bajo nivel. Cosa más alejada de la realidad, pues quien haya desarrollado con pasión para la web durante suficiente tiempo sabe que este tipo de programación exige un alto nivel de inteligencia, excelente interpretación de requerimientos y una frenética y constante actualización de conocimientos que nunca termina.

Así que los que decidan seguir el camino del desarrollo de programas para la web y estén dispuestos a abrazar las nuevas tecnologías emergentes para controlar el mundo real desde el ciberespacio tienen MUCHO trabajo asegurado en los años que están por venir.