La más grande burbuja financiera de la historia

Vivimos días intensos en la historia del mundo. Sentimos en el aire el ambiente de una tormenta que se aproxima. Muchos sabemos que es así, aunque tratemos de ignorarla para seguir con nuestra vida normal. Algunos creen que el calentamiento global ya nos tiene sentenciados, otros vislumbran una inminente guerra entre potencias ante las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China o Estados Unidos y Rusia. Muchos también lo ven en el terreno económico, cuando casi todos en este planeta sabemos que la economía sólo se está sosteniendo a base de “confianza”, palabra que al parecer es un nuevo sinónimo de deuda, tanto pública como privada. Los números no parecen cuadrar cuando se habla de indicadores económicos. Hay algo muy raro esta vez. Los especuladores están alborotados con su manipulación financiera. Y los gobiernos capitalistas saben que ya perdieron la guerra contra la especulación que ahora se maneja mediante algoritmos y máquinas.

Vivimos en los días de la máxima especulación. La Gran Recesión entre 2009 y 2014 debió ser una gran lección para no dejar que enormes burbujas económicas se inflaran nuevamente nunca más. Pero, al parecer, somos terriblemente malos aprendiendo ciertas lecciones. Y ahora, la economía de Estados Unidos, la cual está interconectada con muchas otras economías, algunas de las cuales dependen enormemente de Estados Unidos como socio comercial, se sigue calentando a un nivel cada vez más acelerado. Situación que tiene muy contento al gobierno, el cual como casi todos los gobiernos del mundo hoy en día, se enfoca más en el corto plazo porque dan muchas veces por perdidas las cosas en el largo plazo, ya que el futuro parece sombrío en muchos aspectos.

Algunos ya lo han dicho: En Estados Unidos (y algunas de sus economías dependientes) se vive la que es tal vez la más grande burbuja económica de todos los tiempos en el mercado de acciones y bonos, afectando también en menor grado la industria inmobiliaria y el consumo de los hogares. Y esto pasa cuando Donald Trump se prepara para ser reelegido en el año 2020, cosa que muy seguramente logrará, pues el impacto de la economía está llegando cada vez más al ciudadano promedio, que le dará su apoyo.

Pero, ¿cómo será el segundo mandato de Donald Trump?

Lo que creo es que aquel futuro sombrío que pensábamos siempre como algo muy lejano comenzará a hacerse realidad en ese mandato.

Son cosas que deben pasar y lo que deberemos sacar a flote es toda nuesta capacidad de adaptación a los nuevos tiempos que vienen. Seguramente no serán nada fáciles, no sólo en materia económica sino geopolíticamente y socialmente.

Alistémonos siendo cada vez menos dependientes de este viejo sistema condenado al pronto colapso. Muy seguramente también los nuevos tiempos vendrán con sus oportunidades para los que estén preparados y sean más autónomos en sus decisiones de vida.