Malasia, MH370, MH17, Ucrania: El mundo en manos de (criminales) magos

En marzo desapareció un avión de la compañía Malaysia Airlines como por arte de magia. Iba de Kuala Lumpur a Beijing. Se lo tragó la tierra… o tal vez el mar. Nadie sabe donde está. En pleno siglo XXI… parece que al “Gran Hermano” -aquel estado policial en el que cada vez nos adentramos más-, se le esfumó un avión con más de 200 personas de su radar global. Que el piloto se volvió loco y decidió suicidarse en el mar más remoto (irracional pero bueno al fin y al cabo un loco)… que le falló no se que… que lo secuestraron… que iban a tumbar la Torres Petronas pero se arrepintieron… que lo derribaron con un misil… que los americanos se lo llevaron a la base militar de Diego García para planear una “falsa bandera” al estilo del 9/11… Que unos extraterrestres traviesos nos quieren ver la cara… que un vórtice multidimensional… que el rapto antes del Apocalipsis…. que un nuevo Triángulo de Las Bermudas… en fin, parece que en 2014 nuestra tecnología es demasiado primitiva para resolver este caso así que toca usar la imaginación y los mitos como hacían las antiguas tribus indígenas para explicar la lluvia, los eclipses y las erupciones en la piel.

Y, súbitamente, la búsqueda del avión MH370 se volvió una operación internacional a gran escala donde participaron una increíble cantidad de países a cuyos gobiernos parece haberles picado, como por arte de magia, el bicho de la solidaridad global para gastar millones de dólares de sus presupuestos nacionales con el fin de encontrar trozos del aparato, o rastros que les permitieran dar con el sitio del “siniestro”: Estados Unidos, China, Malasia, Australia, Francia, Inglaterra, Italia, Alemania, Japón, Canadá, Israel… y nada… nada de nada. Absolutamente nada. Dinero desperdiciado: Sólo fuimos testigos de un circo mediático en donde un día se decía una cosa, y al siguiente día otra. Unos trozos flotando en el mar que, evidentemente, parecían ser del avión resultaron, una y otra vez, una ilusión desmentida.

Y así pasaron los días.

Pero de pronto, un poco más de 4 meses después, boom! Un avión casi gemelo, un boeing 777, marcado como MH17, ¡de la misma compañía!, el cual iba a Kuala Lumpur desde Ámsterdam (Holanda), es derribado en medio de una zona de una guerra civil con visos de conflicto internacional entre potencias. ¿Qué? ¿Otro avión de la misma compañía? ¿Volando en plena zona de guerra? ¿Son acaso unos incompetentes sin cura los que trabajan en esa aerolínea? ¿Cual es la probabilidad de dos siniestros aéreos de la misma empresa, con el mismo tipo de avión, con un número muy parecido de pasajeros y separados por unos cuantos meses de diferencia? Esto parece magia.

¿Las casualidades existen?

Alguna gente dice que no. Que sólo existe la causalidad y la sincronicidad.

Sin embargo, después del 11 de septiembre de 2001, cuando ocurrieron cosas muy extrañas que no apoyan la teoría oficial de que unos tipos miembros de un grupo de fundamentalistas en unas cuevas de un lejano país hayan planeado una sofisticada operación en la potencia militar más fuerte del mundo con las oficinas de inteligencia más famosas por su poder de infiltrarlo casi todo… aún así, la versión oficial se impuso por inverosímil y absurda que pareciera. Después de ese día, es posible que cualquier cosa pueda pasar en este mundo y que la mayoría se trague la versión oficial.

A veces aburren algunos teóricos de la conspiración que van afirmando cosas al creer que tienen la verdad revelada pero sin ninguna evidencia sólida. Creo que a algunos de ellos el cerebro se les recalienta. Sin embargo, también es irritante ver como todos los gobiernos y la mayoría de los ciudadanos del mundo se limitan a recibir las noticias de los grandes medios de comunicación sin hacer cuestionamientos serios o sin proponérselo siquiera. Pareciera que sólo nos limitamos ahora a rumorar en privado, a manera de anécdotas, las rarezas de lo que nos presentan como hechos verídicos. O a escribir en algún insignificante blog sin ninguna relevancia, como este, lo que creemos que pasó realmente.

Llegamos al punto en que si alguien abre la boca en foros públicos para hacer conjeturas, preguntas, hipótesis sin caer en las exageraciones de algunos chiflados, los demás le caen encima con burlas y juicios como si se tratara de un chimpancé tratando de explicar la teoría de la gravedad. Como si la explicación de lo que pasó en el caso de estos dos aviones fueran tan obvias… como si los presentadores de las noticias fueran científicos que prueban ante nuestros ojos que lo que tratan de imponer como verdad son realmente hechos y no simples opiniones manipuladas y establecidas como hechos.

¿Acaso es muy difícil comprender que es muy alta la probabilidad de que exista alguna conexión siniestra entre los dos aviones? ¿De verdad suena muy loco?

Algunos tipos que están “detrás de las cortinas” parecieran merecerse un aplauso. Lo hicieron otra vez. Mataron a más de 500 personas impunemente. Que poderosos son. Son Magos. Son criminales. Pero son los amos del mundo.

¿Que querrán ahora? ¿Desviar nuestra atención de que? O acaso, ¿una tercera guerra mundial para su diversión e intereses? Igual, cualquier cosa que quieran parecen conseguirla. Nos creemos todo.

PS: Estoy casi convencido que en unos meses el avión MH370 aparecerá… destrozado por supuesto. Al fin y al cabo, ya sirvió para el propósito superior… ya  puede aparecer. ¿O será realmente el MH17?