¿Se podrá recuperar Venezuela después del socialismo?

No sé qué tan probable sea que Venezuela recupere la Democracia. En este punto, ya estoy perdiendo la esperanza. De hecho comienzo a identificar a Venezuela como un gran peligro para Colombia en caso de que una guerra entre potencias surja como consecuencia de los roces entre Estados Unidos y la alianza sino-rusa. Sin duda, en ese caso, Venezuela será un aliado continental de los chinos y los rusos, al igual que Nicaragua y Cuba, por lo tanto países como Costa Rica, Colombia, Brasil y Guyana serían objetivos militares, claro está, muy seguramente con la protección de Estados Unidos, aunque eso no se sabe a ciencia cierta si es algo bueno o empeora las cosas. En fin, para seguir hablando de hipótesis, me pregunto ¿sería capaz Venezuela de recuperarse si el gobierno socialista llega a caer y la Democracia se recupera?

Por supuesto que es posible que la Democracia vuelva a Venezuela. Sería muy triste que no. Y, siendo optimistas, Venezuela tiene la capacidad, como Estado, de recuperar la senda del progreso en lo económico y lo social. Cualquier Estado debería tener esa capacidad. El problema es que el pueblo venezolano es poco convencional debido a su historia moderna dependiente del petróleo que de bendición pasó a ser su peor maldición.

Ahora bien, sin ser xenofóbico y generalizando, el pueblo venezolano tiene unas características que de verdad me hacen dudar que sean capaces de recuperarse rápidamente si vuelven a ser un país democrático.

El pueblo venezolano se acostumbró a las subvenciones derivadas de la industria petrolera. Y no sólo los más jóvenes que llevan casi toda su vida viviendo en socialismo. También los viejos. Venezuela antes de Chávez también era un país con grandes subsidios sociales que acabó por calar una mentalidad de comodidad a costa, en un buen porcentaje, del Estado. Por eso, no es de sorprender, que los migrantes venezolanos exijan en otras partes ayudas que no son comunes en esos países y que muchos nativos de los países a donde migran los cataloguen como mendigos con garrote.

Exigen por la fuerza de la costumbre.

Derivado de eso también está la falta de tenacidad del pueblo venezolano. Pensar en una revolución civil (contra el régimen) de aquel pueblo sumiso y acostumbrado a que les den como derecho propio es casi utópico. Los pocos movimientos que se han alzado son escaramuzas de pocas personas mientras la gran mayoría de venezolanos se aterrorizan ante la posibilidad de enfrentarse a las fuerzas armadas. El miedo los tiene paralizados y casi hipnotizados.

Por último, el clásico chauvinismo venezolano no da señales de que se esté acabando. Para nada. Muchos venezolanos siguen creyéndose su mentira de que Venezuela es uno de los mejores países del mundo debido a sus “riquezas”, su “tierra de gracia”, su paisajes sin igual, la gente más feliz, las mujeres más bellas, el chocolate más rico, el mejor café, y un largo etcétera de mentiras que nadie más en el mundo se cree. Venezuela, ciertamente es un país con muchas ventajas y también con importantes reservas de recursos naturales. Pero también lo es Brasil, México, Colombia o Argentina. También lo es Rusia al tener el territorio más grande del mundo y también lo es Estados Unidos, y Canadá y Australia y muchos otros países más. Venezuela, como la gran mayoría de los países, es un país promedio. O lo era, porque actualmente es un estado fallido.

No es un paraíso. Nunca lo ha sido y mucho menos ahora. Casi nadie, que no sea venezolano, querría irse a vivir a esa nación llena de tantos problemas… y de tanta gente incapaz. Lo que si eran antes era un país con grandes ingresos petroleros, que se gastaban en costosas subvenciones  y en corrupción de políticos. Venezuela nunca fue como Noruega. Su administración de la bonanza petrolera fue tan irresponsable que hoy en día dan pena al no poder explicar que un país con semejantes ingresos tengan problemas para alimentar su población. Y que no se excusen en la supuesta “guerra económica” o el bloqueo de Estados Unidos, porque el desabastecimiento comenzó desde los días de Chávez, aunque tal vez muchos venezolanos lo nieguen, porque otra de las características generales de aquel pueblo es la falta de memoria o, más exactamente,  la memoria selectiva. Por ejemplo muchos no se acuerdan cuando le pedían visa a varios países hermanos.

Ojalá me equivoque, pero creo que el futuro de Venezuela seguirá siendo muy oscuro, incluso si la Democracia se recupera. Mas probablemente, lo que los venezolanos necesitan es recuperar la humildad (si es que alguna vez la han tenido), la tenacidad y la capacidad del trabajo duro para conseguir los objetivos. Lo bueno es que el resto de los países hispanoamericanos podemos ayudarle con eso. A casi todos nuestros países les ha tocado bastante duro, muy diferente a esa comodidad malsana (no confundir con prosperidad como la de los países europeos y Norteamérica) que tuvo Venezuela en décadas pasadas.