Ya sé lo que me pasa a veces: Respuesta sensorial meridiana autónoma (ASMR)

Por alguna razón, a veces creemos que ciertas cosas que nos pasan sólo nos pasan a nosotros. Tal vez por ego o porque, claro, somos muy importantes para nosotros mismos.  Es lo que pensaba con cierta reacción que he experimentado desde niño a ciertos eventos y a la cual no le había podido hallar explicación hasta ahora. Es una especie de “nirvana” sensorial que dura sólo unos pocos segundos o quizá un minuto como mucho. Una sensación de bienestar acompañada de un hormigueo que va de la cabeza al cuello y a la espalda, con una relajación profunda, una tranquilidad asombrosa y el deseo de que esa sensación perdurara por mucho tiempo.  Es breve. Se trata del ASMR por su siglas en inglés: Respuesta sensorial meridiana autónoma (Autonomous sensory meridian response).

Pues bien, de casualidad llegué a un artículo en Internet que hablaba de esto. Lo empecé a leer porque sentí curiosidad al ver el título y mi sorpresa fue grande cuando la descripción cazaba a la perfección con mis “síntomas”.  Algunos los llaman brainorgasms (orgasmos cerebrales), aunque sinceramente me parece un nombre bastante inapropiado, ya que la sensación no se compara para nada con algo sexual ni mucho menos. Más bien es como una especie de “mini-trance” en donde la sensación de bienestar es más parecida a esos momentos cuando estamos profundamente relajados y empezamos a dormirnos agradablemente… sólo que con el ASMR es más agradable aún pues estamos plenamente conscientes, aunque dure sólo unos segundos.

Al parecer, no todo el mundo lo siente. No se sabe la razón, pero sólo algunas personas pueden experimentar el ASMR.

Y eso me hace recordar la razón por la que jamás le había hablado a nadie de esa sensación ya que es demasiado difícil de explicar, especialmente si la persona a la que se lo vaya a explicar jamás ha sentido algo parecido.

Se habla de múltiples disparadores que dependen de cada persona, pero hay algunos que son más comunes que otros, como por ejemplo: Escuchar a una persona que tenga un tono de voz agradable y pausado mientras nos explica como se debe hacer algo,  el sonido de unas tijeras cuando se le está cortando el cabello a alguien, una voz que susurra, música de cierto tipo a un volumen adecuado, ver pintar un cuadro, etc.

Como explicaba antes, la sensación propia del ASMR es bastante breve, sin embargo, su impacto inercial puede perdurar por varios minutos más e incluso puede ayudar a conciliar el sueño. De hecho hay algunas páginas en Internet o videos de Youtube donde se dan herramientas para inducir el ASMR como una especie de terapia contra la ansiedad o el insomnio. Aunque ese sería el caso de un ASMR intencional diferente al que se siente inadvertidamente en ciertas ocasiones.

Científicamente hay un debate para catalogar apropiadamente este tipo de sensaciones y el por qué del hecho de que sólo algunos seres humanos hayan sido capaces de experimentarlas en sus vidas. Afortunadamente, soy de aquellos… aunque aún no logro mucho desencadenar dicha reacción de manera intencional. Siempre que me pasa, es más bien de manera accidental.

Pienso que sería muy interesante que se hiciera una investigación exhaustiva de este fenómeno y se tratara de hallar una manera efectiva de poder desencadenarla a gusto. Aunque no debe ser muy fácil, si se pudiera hacer, creo que sería una gran ayuda contra lo que llaman “estrés” en el mundo moderno.

Existen sensaciones parecidas aunque no tan profundas que se pueden lograr por ejemplo alumbrando las habitaciones con bombillos de colores suaves y luz débil, o con masajes en el cuero cabelludo (para lo cual se necesita de la ayuda de otra persona, por supuesto) o escuchando sonidos de la Naturaleza. Personalmente, me ha ido muy bien últimamente escuchando MP3s con sonidos de la Naturaleza (cascadas, lluvia, pájaros, viento, etc.) en la noche justo antes de dormir. Dichos sonidos me aquietan la mente y me sumergen poco a poco en un sueño profundo bastante agradable.

Es supremamente interesante este asunto que liga los estímulos corporales con las emociones, pues aunque nuestra alma es, en esencia, más poderosa que nuestro cuerpo, es muy grato saber que tenemos la posibilidad de controlar nuestras emociones negativas con simples estímulos físicos destinados a inducir una sensación de paz y armonía en nosotros.

Seguiré con mucha avidez el tema del ASMR. Estoy convencido que es una especie de sensación interdimensional: Una breve muestra de la armonía espiritual experimentada en esta realidad física en la que vivimos actualmente.